Música

Recuerdos del periodista que creyó en el punk

El autor de Punk, la muerte joven, uno de las obras icónicas de la literatura dedicada al rock, recordó sus vivencias en el Londres de mediados de los 70, donde el género contestatario por excelencia surgió y se apagó de manera apresurada.

Por Fernando Garello – Juan Carlos Kreimer pertenece a una generación de periodistas gráficos que eran esencialmente escritores y debían armar sus propios archivos con recortes de diarios y revistas, además de desarrollar y confiar en su memoria para realizar su trabajo. Hace cuarenta años viajó a Europa para tratar de impulsar su carrera como narrador y el azar -y su inagotable curiosidad-, lo convirtieron en un testigo privilegiado de la vertiginosa y efímera irrupción del punk en la Londres de mediados de los 70. Por supuesto, dejó un libro como testimonio de todas esas invalorables vivencias que la editorial Planeta acaba de reeditar y que se está presentando en las principales ciudades del país.

El jueves Kreimer asistió como invitado a La Hora del Vinilo, el ciclo de radio abierta que conduce el periodista Juan Cruz Revello y se desarrolla en Plataforma Lavardén y reconoció que durante la escritura de Punk, la muerte joven, nunca pensó que continuaría hablando del libro cuarenta años después.

“Me parece mentira. Cuando escribí este libro jamás se me pasó por la cabeza que cuarenta años después estaría hablando de él”, le dijo al conductor del programa y luego recordó que “quería sacar una edición de bolsillo para que sea bien popular. Además ya se había reeditado cinco veces. Mariano y Nacho, de editorial Planeta me preguntaron por qué no contaba la historia de cómo escribí el libro, les dije que sí y me copé de vuelta”.

Sobre la primera generación de músicos punk  de la historia sostuvo que en su mayoría “eran chicos de barrio que no querían ser estrellas de rock”. “A Sid Vicius lo vi dos veces y me dio la impresión que era un chico que estaba muy asustado. Recuerdo que una vez pude mirarlo de cerca y me di cuenta que tenía miedo y que no sabía muy bien cómo jugar su propio personaje. No estaba drogado porque en esa época lo que se consumía era alcohol. Para mi tenía mucho miedo y se esforzaba para parecer más malo de lo que realmente era”, relató.

Si bien su carrera profesional se desarrolló con posterioridad mucho más allá de la narración de sus experiencias londinenses con el punk, Kreimer conserva una fascinación por el género musical y sobre todo el movimiento musical. “El punk fue muy lejos  y después fue muy difícil superarlos. Fue más lejos que los hippies y que los beatniks y después no hubo mucho más. Solamente quedaba matarse”, reflexionó.

También reconoció que el surgimiento del punk fue tan intenso como efímero. “A fines del 77 –explicó- ya se usaba la expresión sold out, es decir, vendido. Se decía que toda la primera línea de fuego ya se había vendido a las discográficas que les daban cheques y les asignaban limusinas para que se muevan por la ciudad y que de esa manera habían perdido el contacto con las bases”.

Tras cuarenta años el libro de Kreimer vuelve a estar en las librerías con una reedición cuidada que incluye una segunda parte donde el autor relata cómo lo fue gestando, además de fotografías de valor histórico. Es de alguna manera un testimonio no solamente del surgimiento del punk sino también de una forma de hacer periodismo que se basa en la perspicacia y en el poder de la observación de la realidad que en la era de la información paradójicamente ya no abunda.

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