Cultura y Vinos

Fileni Martin, un árbol que da frutos

Fileni Martin es un pequeño emprendimiento vitivinícola de sesgo familiar que está dando sus primeros pasos y lleva la impronta de dos terruños excepcionales del sur del Valle de Uco, como Paraje Altamira y Pampa El Cepillo.

José Fileni y Natalia Martin junto a sus hijos y sus vinos en Paraje Altamira.

La historia comienza en 2013, cuando José Fileni y Natalia Martin se conocen en la sucursal del Banco Nación de La Consulta, donde ambos trabajaban. Fue el primer y definitivo encuentro, aunque puede decirse que se conocían desde la niñez, cuando él colaboraba con su abuelo en la labor de la tierra en las fincas de la familia de ella. La unión dio sus frutos, además del emprendimiento vitivinícola, la pareja tuvo dos hijos y construyó una familia que está orgullosa de sus raíces en el Valle de Uco. “La vida me llevo por un camino distinto, hoy soy empleado de Banco Nación, donde nos conocimos y empezamos a construir este proyecto, primero de familia, y luego, generando valor agregado a la producción primaria de vid, decidimos en 2017 con el apoyo de amigos y conocidos incursionar en el mundo del vino”, relata José Fileni.

La iniciativa dejó rápidamente de ser un hobby común entre los productores vitícolas de la región y se transformó en un emprendimiento que se está afianzando y tiene buenas perspectivas de desarrollo. “Ese año fue el puntapié inicial, y lo que fue un hobby con esa primera barrica, vimos que podíamos encarar un proyecto, empezando muy de a poco, priorizando la calidad en los procesos para hacer algo distinto y muy cuidado, en 2018 la producción fue de mil botellas de Malbec y Cabernet Sauvignon y solo trescientas de Pinot Noir, y en ‪2019, tres mil‬ de cada varietal”, agrega el emprendedor.

Como en todo proyecto, sus impulsores debieron enfrentar numerosos imprevistos, aunque hay algo que desde el inicio se mantuvo inconmovible: “la visión de hacer algo muy cuidado en pequeñas partidas”. La marca Fileni Martin surge después de “buscar variantes de nombres, decidimos mostrarnos como lo que somos, una familia, sintetizada en un árbol. Donde se encuentran escondidos nuestros apellidos, años de nacimientos, el año en que nos conocimos y el año que decidimos encarar este proyecto”.

Origen en la viña

Como la mayoría de los emprendimientos de Paraje Altamira, Fileni Martin se sustenta en pequeñas fincas que permanecen en manos familiares desde hace décadas, y mantienen viva una tradición agrícola que nunca se interrumpió y es anterior al boom del Valle de Uco. “Hoy contamos con trece hectáreas de malbec en Paraje Altamira”, dice José Fileni y detalla que los viñedos son propiedad de la familia de Natalia, “donde sus abuelos hacían chacras con variadas hortalizas hasta que su padre, Pedro Martín, implanto la primera viña hace más de veinte años: ocho hectáreas de malbec de poca producción y excelente calidad enológica. En 2005, cuando fallece, Natalia se hace cargo de la finca, implantando al año siguiente cinco hectáreas más de malbec”. En tanto, el cabernet savignon, también de Paraje Altamira, “es propiedad de un conocido de la familia y amigo personal, Leopoldo Suarez, cuyas viñas también tienen varias decenas de años”.

Atardecer en la viña en el sur del Valle de Uco.

En cuanto al pinot noir, “lo conocimos de curiosidad con un amigo agrónomo que trabaja en la finca ubicada en Pampa El Cepillo, con quien quisimos hacer un vino que muestre el potencial que tiene ese varietal en la zona. La verdad que quedamos enamorados y decidimos incorporarlo a nuestra familia de productos”.

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