Música

Con Malosetti ¿quién necesita una guitarra?

El extraordinario bajista reunió a un trío para ofrecer un concierto basado fundamentalmente en el repertorio de su proyecto Electrohope en el teatro principal de Plataforma Lavardén de la ciudad de Rosario.

 

Por Fernando Garello – Enumerar las virtudes musicales de Javier Malosetti no es una tarea sencilla: además de ser un extraordinario intérprete, es un creador singular y un artista metódico y disciplinado y, por si todo eso fuera poco, se entrega por completo en cada uno de los conciertos que ofrece. No es casual, entonces, que a lo largo de dos décadas de carrera solista se haya convertido en una de las figuras centrales de la música contemporánea de Latinoamérica, tal como pudieron comprobar la noche del sábado último quienes colmaron la sala central de Plataforma Lavardén, donde Malosetti se presentó junto a su trío para interpretar un repertorio basado en esencia en la producción del proyecto Electrohope que arrancó bien arriba con una versión del potente Disco Inferno (Ten, 2010), adaptada a una formación básica que incluyó al baterista Tomi Sainz y al tecladista Fabricio Laborde.

A veces el público no advierte el esfuerzo que músicos de la talla de Malosetti dedican a sus conciertos. El sábado es probable que muchos no hayan notado el trabajo realizado junto a Sainz y Laborde para adaptar composiciones que originalmente fueron creadas para un quinteto como Electrohope. El propio artista lo explicó antes del concierto, señalando que  “el trío siempre es muy divertido. Hay que tocar la melodía, la armonía y el bajo, entonces tenemos que diseñar cautelosamente qué es lo que va a tocar cada uno. Todos tenemos un poco más de lugar, porque entre los tres tenemos que sacar adelante el repertorio de Electrohope, que en su origen estuvo formulado para quinteto”.

Quizás es por ello que el músico se molestó cuando un espectador lo interrumpió desde uno de los palcos del teatro Lavardén, al punto que decidió parar el espectáculo. “El concierto con un público que escucha atentamente es un momento muy esperado y ansiado para un músico. Por eso considero que es un desalmado quien se atreve a interponerse ante eso”, dijo Malosetti al retornar al escenario, luego que personal de seguridad retirara al inadaptado. “¿Qué esperabas, qué zapemos? Si no sabés el tema. Por lo menos practicalo pero en tu casa, no aquí con nosotros”, le preguntó y recomendó el bajista. Finalmente, cerrando el episodio, observó que “cuando les gritan a los músicos o les hacen chistes, piénsenlo dos veces, porque por ahí no lo están pasando tan bien como se cree”.

Al momento de la desafortunada interrupción forzada, Malosetti interpretaba en solitario con su bajo, tras una preciosa introducción, Sus ojos se cerraron, el tango compuesto por Carlos Gardel y Alfredo Le Pera en 1935.  En la reanudación prefirió interpretar Bring me your cup, la canción compuesta por el grupo de reggae UB40 y que versionó en su disco Niño del año 2006. La interpretación dejó en claro, una vez más, la notable capacidad que tiene el músico para recorrer todas las posibilidades que le brinda su instrumento con el fin de provocar emociones entrañables y de gran recogimiento.

Otro de los pasajes sobresalientes de la noche tuvo lugar durante la interpretación de Medley: Abide With Me/Two Rails, una composición compleja que en el álbum Ten (2010) comienza con un coro tipo góspel y luego evoluciona en un clima que mezcla ensoñación y nostalgia y que el trío ejecutó de manera magistral, luciéndose Malosetti en los arreglos del bajo que solamente un virtuoso de este instrumento puede tocar con semejante precisión y velocidad.

El resto del repertorio, por el contrario, dio rienda suelta a la pasión de Malosetti por el funk, alcanzando momentos de gran intensidad donde se reflejó la cohesión que existe entre los miembros de su trío, especialmente con el baterista Tomi Sainz, a quien reclutó en 2008 para dar forma al proyecto Electrohope.

Desde la emergencia del gran Jaco Pastorius, el bajo eléctrico dejó de ser un instrumento secundario y ganó protagonismo con músicos como Stanley Clarke o Marcus Miller. En nuestro país, junto con Pedro Aznar, Malosetti forma parte de ese grupo de innovadores que logran que la ausencia de una guitarra pase desapercibida.

La próxima presentación en Rosario, según prometió el músico, será también con un trío, aunque con un repertorio compuesto para este tipo de formaciones que tanto le dio a la historia del jazz universal.

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