Cultura y Vinos

Catena apuesta a la garnacha

La bodega mendocina incorpora un blend en partes iguales de la tradicional cepa de origen español y malbec a su línea DV.

El DV Catena Malbec-Grenache 2015.

El DV Catena Malbec-Grenache 2015.

Por Fernando Garello – La inclusión de la garnacha (grenache) en una línea tan asentada como la DV demuestra que Catena Zapata está conforme con los resultados de las experiencias desarrolladas con la variedad mediterránea que encontró en España su lugar en el mundo y que ahora amaga con extender su reinado a nuestro país. La prestigiosa bodega mendocina acaba de lanzar al mercado un blend de Malbec y Garnacha en proporciones iguales que sin dudas dará que hablar. Según se informó de manera oficial, se trata de un corte elaborado con uvas provenientes de la zona de San Carlos y de Rivadavia y un paso de seis meses en barricas de roble de segundo y tercer uso. La elección de los terroirs y de las variedades no es caprichosa, ya que se pretende amalgamar “la potencia y estructura de un malbec de zonas frías con los taninos suaves y confitados de la garnacha de zonas más bajas y cálidas”. La idea es enriquecer al malbec argentino de altura con los “intensos aromas frutales con dejos a nuez moscada” que caracterizan a la variedad mediterránea.

La búsqueda de variedades alternativas para el malbec es una de las obsesiones de la vitivinicultura argentina. Cada año, las principales bodegas del país realizan pruebas para intentar dar con identidad que sean capaces de replicar el boom que generó la cepa insignia, abriendo nuevos mercados internacionales. La garnacha se suma ahora a las experiencias desarrolladas, con mayor o menor éxito, con la bonarda y el cabernet franc y no sorprende la decisión de Catena Zapata que busca introducirla de la mano del malbec, aprovechando el prestigio ganado por esa cepa durante las últimas décadas.

El orgullo de Vigil

Sin embargo, el propio Alejandro Vigil, enólogo jefe de Catena Zapata, reconoció hace unos meses, durante la realización de la Premium Tasting de Mendoza, que la prefiere sola. “La verdad que hoy la garnacha pura es lo que más me gusta. Probamos con infinidad de varietales, entre ellos, monastrell, syrah y malbec. Esta última está muy buena y además tiene un nombre que el mercado conoce. De todos modos, la verdad es que la garnacha pura es lo que más me ha llamado la atención”, confesó el enólogo en el panel moderado por el periodista chileno Patricio Tapia.

Vigil también reconoció en la misma ocasión que la decisión de la bodega de incluir la garnacha dentro de la línea DV lo llena de orgullo porque “se trata de una marca con una gran visibilidad dentro del mercado argentino”.

¿Nueva tendencia?

Es probable que el blend que acaba de salir al mercado sea un anticipo de un cambio de tendencia en una línea tan tradicional como la DV, no sólo porque incorpora como protagonista a un varietal poco conocido para la mayoría de los consumidores argentinos actuales, sino también porque tiene una crianza mucho más sutil que sus compañeros que salen al mercado con 14 y hasta 18 meses de contacto con la madera, a excepción del chardonnay.

Menos contacto con madera y menos alcohol (12,2 %); más fruta y frescura. Ese parece ser el camino que abre este blend muy fácil de beber.

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