Cultura y Vinos

El altar de los Michelini

Juan Pablo Michelini pasó recientemente por Rosario para presentar Altar Uco, su nueva línea de vinos personales que elabora junto a su familia en el Valle de Uco.

Juan Pablo Michelini presentó Altar Uco en Rosario.

Por Fernando Garello – El proyecto de Altar Uco, Vinos de Quietud, se inició en 2014, buscando como dice el enólogo “hacer el mejor vino del mundo”, una objetivo que parece inalcanzable más aún si ni siquiera se lo intenta. La línea tiene tres niveles: Edad Moderna, Edad Media y Edad Antigua, en referencia al tiempo de crianza de cada una de ellas. Se inscribe dentro del camino iniciado por la familia Michelini hace aproximadamente una década en Gualtallary, revolucionando la forma en que se hacían los vinos del lugar. “Con Zorzal decidimos despojarnos de los protocolos de elaboración que decían en qué fecha hay cosechar o cuántos remontajes deben que hacerse para que un vino sea así o asá y empezamos a elaborar vinos con mayor sensibilidad y libertad, tomando decisiones más intuitivas”, recordó Juan Pablo Michelini en la degustación que se desarrolló en el wine bar de Canaima. Sin embargo, como explicó el propio enólogo, Altar Uco es otro concepto dentro de una misma filosofía de trabajo, puesto que respeta las premisas que sigue la familia, aunque echa mano a “un estilo de elaboración más francés”.

Se trata de vinos que pasan un año en ánforas de concreto, otro año en barricas y otro año más en botellas. Por eso acaban de llegar al mercado. Sin embargo, durante la degustación el enólogo reconoció que prefiere las barricas más viejas que se encuentran disponibles en la bodega. “Todavía tengo barricas de los primeros años de Zorzal y son mis preferidas porque me dan la micro oxigenación que necesito igual, así como también la fineza y la textura que necesito en boca, aunque sin el aporte de sabores y aromas como el tostado de una barrica nueva”.

Acertadamente la degustación incluyó etiquetas de Zorzal y Eggo que si bien son suficientemente conocidas y ponderadas por los consumidores, permiten ver las diferencias y similitudes que tienen esos vinos con los de la línea nueva de Altar Uco.

El Altar Uco Edad Media 2015 Blanco es un Sauvignon Blanc de Gualtallary enriquecido con un pequeño porcentaje de Chenin y Chardonnay de Villa Seca. Pasó un año en barricas de roble francés de 500 litros que no fueron rellenadas completamente, generando las condiciones para que se forme un velo de bacterias que lo aíslan del oxígeno y le otorgan una evolución singular. Tiene un color diferente a la mayoría de los Sauvignon Blanc que hay en el mercado, con tonalidades cobrizas y una nariz sorprendente que va de la fruta en compota a las especias y a los aromas típicos de la evolución como las almendras. Sin embargo en boca mantiene la frescura y vivacidad de los vinos de Gualtallary.

El Altar Uco Edad Media 2014 Tinto es un blend de Malbec, Cabernet Franc y Merlot criado en ánforas de concreto y barricas de roble francés usadas. En la nariz prevalecen los aromas del Cabernet Franc y el Merlot mientras que en la boca sobresale el Malbec de Gualtallary con su textura y mineralidad. Merece ser guardado para comprobar su evolución con el paso de los años.

La línea se completa con Altar en Flor, un vino que todavía está desarrollándose y que integrará la categoría Edad Antigua. Está producido con el velo de levaduras que se genera en la crianza del Altar Uco Edad Media 2015 Blanco y es un vino seco con marcado aroma a frutas secas, al estilo de los vinos de Jura.

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